miércoles, 30 de marzo de 2011

Del silencio.

Marcel Duchamp decía:

El sonido también ocupa espacio...

Y el silencio, a veces ahoga,
es tan intenso,
tan espeso, que no deja respirar.
Y tampoco deja ver,
donde se encuentra la palabra,
oportuna,
la que libera de ese aire enrarecido.

El silencio permanece,
contaminado por el murmullo,
por las campanas que no cesan
y los pensamientos que no callan.



Y uno perdido,
enloquecido,
cobarde ante la misión de...

... hablar con los ojos,
... susurrar,
... encontrar la frase exacta
... o decir cualquier otra.


A fin de cuentas es la única solución,
de romper el silencio, de cambiarlo,
por otro silencio,
más sereno, menos asfixiante.

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